HOMBRO CONGELADO

Hombro Congelado

Guido Fierro M.D.

El hombro congelado o capsulitis adhesiva es una enfermedad caracterizada por dolor y limitación del movimiento en el hombro. No se conoce qué causa el hombro congelado pero sí se han descrito algunos factores de riesgo como la diabetes e hipotiroidismo.

El tratamiento inicial no involucra cirugía, pero para aquellos pacientes con síntomas aún después de este manejo, la cirugía artroscópica es una excelente opción. La rehabilitación después de la cirugía es rápida, iniciando el mismo día de la cirugía.

El hombro congelado es una enfermedad relativamente común en el adulto, pero infortunadamente es a su vez comúnmente no diagnosticada en sus fases iniciales.

Definición: El hombro congelado o capsulitis adhesiva, hace referencia a un proceso inflamatorio de la cápsula articular del hombro que lleva a dolor y limitación del movimiento de esta articulación. Es típico de esta enfermedad que el paciente no pueda mover el hombro completamente por sus propios medios ni con la ayuda de otra persona.

Es considerada una enfermedad auto – resolutiva, es decir, tiende a mejorar sin tratamiento alguno, pero los síntomas y la limitación pueden durar hasta 3 años, afectando severamente la calidad de vida de las personas.

Ocurre en aproximadamente el 2% de la población en general, entre los 40 y 60 años y no tiene preferencias raciales. Es más común en mujeres que en hombres. El 20% de los pacientes que sufren de hombro congelado en un hombro sufrirán lo mismo en el otro hombro, y el 80% de los pacientes sufrirán síntomas similares pero de menor intensidad en los siguientes 5 años posterior a la resolución de los síntomas. Esta enfermedad aparece en los 2 hombros al mismo tiempo en el 14% de los pacientes que la sufren.

Factores de Riesgo: Algunas personas tienen mayor probabilidad de sufrir esta enfermedad, como en el caso de pacientes con:

  • Hipotiroidismo / Hipertiroidismo.
  • Largos períodos de inmovilización.
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Algunas enfermedades neurológicas (Parkinson).

La mayoría de las veces no hay una causa o factor de riesgo específico para desarrollar esta enfermedad, por eso es considerada una enfermedad idiopática.

¿Cómo ocurre esta enfermedad?

Se han descrito cuatro etapas en la enfermedad del hombro congelado:

1ª Etapa: Dolor

Es característico el dolor que aumenta rápidamente de intensidad, tanto con el movimiento como con el reposo del hombro. Está presente en el día y en la noche y poco a poco se asocia a limitación del movimiento.

2ª Etapa: Congelamiento del hombro

El dolor en el hombro ya ha estado presente por más de 3 meses. Cada vez es más notoria la pérdida de movimiento, ahora en todas las direcciones, principalmente al tratar de llevar el brazo hacia afuera.

3ª Etapa: Hombro Congelado

El dolor lentamente empieza a mejorar pero persiste una severa limitación al movimiento del hombro. En este momento los síntomas han persistido durante al menos un año.

4ª Etapa: Descongelamiento

Reaparece el dolor aunque de menor intensidad que en las etapas anteriores y empieza a mejorar la movilidad del hombro.

¿Cómo se diagnostica?

La historia clínica y el examen físico son fundamentales en el diagnóstico de esta enfermedad, resaltando los siguientes hallazgos:

  • Dolor de rápida evolución sin una causa aparente.
  • Limitación al movimiento del hombro por el paciente mismo o con ayuda.

Laboratorios:

En general no se utilizan exámenes de laboratorio en el estudio de esta enfermedad. Aunque cabe resaltar que es usual solicitar pruebas de glicemia y de tiroides con el fin de descartar que la diabetes o enfermedades de la tiroides estén presentes y debuten por primera vez como un hombro congelado.

Imágenes:

  • Rayos X: Usualmente no evidencia alteración.
  • Resonancia Magnética: Evidencia disminución del volumen de la cápsula articular del hombro. En general, se solicita cuando se sospecha que otras patologías están presentes al mismo tiempo que el hombro congelado.

Tratamiento:

Consiste en una de las siguientes opciones:

1. Observación: No realizar ninguna intervención y esperar que la enfermedad siga su curso y mejore por sí sola. Esta alternativa es muy poco tolerada por los pacientes puesto que limita severamente su calidad de vida por aproximadamente 3 años.

2. Manejo No quirúrgico: Es útil en la mayoría de los pacientes, incluye:

  • Anti – inflamatorios orales / Esteroides orales.
  • Terapia física.
    • Se recomienda que los ejercicios sean supervisados por un profesional en esta área.
  • Infiltraciones con anestésico y esteroides.

3. Manejo quirúrgico: Recomendado en pacientes que no han mejorado con el manejo No quirúrgico o en pacientes con muy severa limitación al movimiento:

  • Manipulación bajo anestesia: Como su nombre lo indica, el paciente es sometido a anestesia y sin realizar incisiones en el hombro, se realizan gentiles manipulaciones en éste para lograr el movimiento completo. En general, este procedimiento no se recomienda por la alta tasa de recidiva que presenta y por el riesgo de fractura del húmero.
  • Artroscopia de hombro: Es el procedimiento predilecto una vez se ha optado por el manejo quirúrgico. Consiste en introducir el artroscopio dentro del hombro y desbridar la cápsula articular. Es decir, se retira el tejido inflamado que está causando la limitación del movimiento y el dolor.

Rehabilitación: Posterior a la cirugía, la terapia física inicia rápidamente, incentivando la movilidad y el uso del hombro afectado.